domingo, 13 de noviembre de 2011

Bertold Brecht - Madre Coraje y sus hijos

Esta obra teatral es un auténtico alegato antibelicista y, por tanto, su vigencia es intemporal.
"En la última guerra hubo vencidos y vencedores,
entre los vencidos el pueblo llano pasaba hambre,
entre los vencedores el pueblo llano...
la pasó también!"



La famosa frialdad de Brecht, (en realidad el distanciamiento con el que en algunos momentos corta la acción para que el espectador reflexione), provoca a lo largo de esta obra impactos de tremenda emotividad. Brecht no elige a una típica "pobre madre" a la hora de analizar la guerra y sus estragos, sino a una madre aparentemente astuta y curtida que representa lo que muchos alemanes, fascinados en aquellos momentos por Hitler, esperaban de la capacidad de rapiña del canciller.

Por ejemplo, Madre Coraje, sencilla vendedora ambulante en el marco de la guerra de los Treinta Años entre católicos y protestantes en el centro de Europa, argumenta: "No dejaré que me habléis mal de la guerra. Dicen que destruye a los débiles, pero ésos revientan también en la paz. Lo único que pasa es que la guerra alimenta mejor a sus hijos"

La historia se inicia en el momento en que unos reclutadores se llevan a los dos hijos varones que acompañan a Madre Coraje con el carro; uno, de gran valentía, para soldado de cuerpos de riesgo; otro, cobardica, para la administración. Ella queda únicamente con su hija muda Kattrin y sigue su peregrinar, preocupada únicamente de que la guerra pueda acabar súbitamente y la deje con el carro lleno de mercancías que no haya podido colocar.
 

Poco a poco, no obstante, según la guerra se va prolongando años y años, su carro acaba casi vacío y ella observa que tampoco a la gente le queda nada con lo que poder comprar o cambiar lo que ella lleva. El hijo cobarde realiza un desfalco y acaba muerto por sus propio ejército. El hijo valiente es acusado de un acto de pillaje e igualmente ejecutado. Kattrin es herida y su cara queda desfigurada.

En el último y más emocionante cuadro, mientras Madre Coraje está en la ciudad sitiada, una tropa se acerca por sorpresa para atacar por la noche. Con el objetivo de avisarles, Kattrin coge un tambor que lleva en el carro y se sube a un alto tocándolo lo más fuerte que puede. Los soldados asaltantes le disparan varias veces y finalmente la matan, pero consigue que los de la ciudad se pongan en alerta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario